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viernes, 17 de febrero de 2012

Noticia relacionada con Quabit 17/02/2012

Rayet Construcción, propiedad del primer accionista de Quabit, solicita concurso

Félix Abánades justifica la suspensión de pagos por la total falta de financiación y el creciente retraso en el pago de numeroros clientes públicos y privados

Rayet Construcción ha solicitado el concurso voluntario de acreedores ante los Juzgados de lo Mercantil de Madrid, según confirmaron a Europa Press en fuentes jurídicas.
La constructora, propiedad de Félix Abánades y primer accionista de la cotizada Quabit Inmobiliaria, atribuye su situación a "la total falta de financiación y al creciente retraso en el pago de numerosos clientes públicos y privados".
Así lo indica la empresa en una carta remitida a sus trabajadores y acreedores, según los datos de la misiva recogidos por Iure Abogados.
En la carta, Rayet también indica que la solicitud de la suspensión de pagos ha sido su "única alternativa" ante "la dificilísima situación económica que atraviesa el país, y que de manera especialmente intensa está afectando al sector constructor y promotor".
Rayet Construcción se había acogido al proceso preconcursal para intentar renegociar la deuda y sortear la suspensión de pagos pero, finalmente, el pasado 31 de enero solicitó el concurso, tal como avanza el diario 'Expansión'.
Su demanda ha recaído en el Mercantil número 4 y actualmente está en fase de subsanación, según detallaron dichas fuentes jurídicas.
Rayet Construcción solicita la suspensión de pagos apenas un año después de que en marzo de 2011 lograra emerger de un preconcurso al lograr un acuerdo de refinanciación con sus bancos.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Entorno Quabit 30/11/2011

Las seis grandes inmobiliarias sólo venden 1.300 viviendas en 2011

Las grandes promotoras cierran el penúltimo trimestre del año con ventas que apenas superan las 300 viviendas cada una. Sólo Martinsa Fadesa registra más operaciones, pero gracias al mercado internacional.
Las seis grandes inmobiliarias cotizadas, Colonial, Martinsa Fadesa, Metrovacesa, Reyal Urbis, Realia y Quabit han logrado cerrar 1.329 preventas durante los nueve primeros meses del año.
Detrás de Martinsa, la promotora cotizada que más viviendas ha adjudicado está Quabit. La compañía presidida y controlada por Félix Abánades ha cerrado 335 preventas, aunque muchas de estas unidades se las han quedado dos sociedades vinculadas a entidades financieras. Atrás quedan las 2.093 viviendas que esta empresa (antes llamada grupo Astroc) entregó durante el mismo periodo de 2007.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Entorno Quabit 21/11/2011


El sector del ladrillo, clínicamente muerto y sin mostrar signos de recuperación



  • Las ventas de las inmobiliarias cotizadas se hunden otro 36% hasta septiembre. Han reducido pérdidas dando activos a los bancos, pero su actividad residencial está parada.

  • El sector inmobiliario sigue reajustándose y a las puertas de cerrar el año 2011, las grandes inmobiliarias que cotizan en Bolsa han logrado reducir sus pérdidas un 27% hasta septiembre.
    Sólo hay que fijarse en la cifra de negocio de las compañías donde se ve claramente que la actividad del ladrillo está parada. Entre enero y septiembre, las ventas ascendieron a 2.049 millones de euros frente a los 3.216 millones obtenidos en 2010, lo que supone una caída de los ingresos del 36%.
    Todas las empresas obtuvieron menos ingresos en el semestre excepto Quabit y Renta Corporación. La venta de viviendas sigue parada y las empresas sólo han podido hacer caja con la desinversión de activos y con las rentas por alquiler de inmuebles.
    Hasta septiembre, las 11 grandes inmobiliarias cotizadas registraron unas pérdidas de 649 millones, frente a los 890 millones de 2010, lo que supone una reducción de los números rojos del 27%. Pero, aunque reducen pérdidas, continúan con resultados negativos debido a la caída de los ingresos, las provisiones y la deuda que acumulan. Sólo las seis mayores inmobiliarias (Metrovacesa, Colonial, Reyal Urbis, Martinsa Fadesa, Realia, Quabit) aglutinaban hasta septiembre una deuda de 22.600 millones.
    La principal actividad de las inmobiliarias en 2011 –y ya en 2010– ha estado centrada en las negociaciones mantenidas con los acreedores para la refinanciación de sus deudas y la cesión de activos a los bancos por parte de las inmobiliarias, que es lo que ha permitido reducir sus deudas. Así, desde que comenzó la crisis en 2007 estas seis inmobiliarias han logrado bajar su deuda en 10.000 millones.

lunes, 10 de octubre de 2011

Entorno Quabit 10/10/2011

El Santander vende toda su cartera inmobiliaria

En los próximos días se cerrara la que, sin exageración, puede considerarse la mayor operación inmobiliaria de la historia de España: el Banco Santander venderá de una tacada los 29.000 edificios, pisos y solares de los que es propietario como consecuencia de los impagos crediticios o daciones en pago.

Apenas se conocen mas detalles de la operación, singularmente el precio. En todo caso el Santander da por descontado que venderá con pérdidas, es decir a menos precio del que los activos figuran en su balance. Pero el objetivo principal del Santander en esta operación no es obtener beneficios, sino hacer desaparecer de su balance los activos inmobiliarios. De esta forma el Banco queda al amparo de la desconfianza generalizada que en los mercados financieros internacionales suscita la banca española –sobre todo cajas, pero también bancos– por el constante deterioro de las carteras inmobiliarias de las entidades. Además además de los recursos financieros liberados con la operación, aunque esta se realice con pérdidas, el Santander también se ahorrará los recursos humanos y materiales dedicados a la gestión de esos activos.

No es la primera vez que Emilio Botín, Presidente del Banco Santander, toma una decisión drástica para limpiar el balance de problemas potenciales. En los años 80, por ejemplo, fué el primer banco español que vendió con un descuento del 80 por ciento la deuda fallida de Argentina. En su momento, aquella operación suscitó la envidia de sus colegas presidentes de Bancos porque, al contrario que Emilio Botín, ellos no eran los “dueños” de los bancos que presidían y para realizar una operación de este tipo necesitaban la aprobación de los respectivos Consejos de Administración y de los grandes accionistas.

Más recientemente, en enero de 2008,también fue Emilio Botín el primero en vender todos los edificios del Banco, excluida la sede social de Santander, pero incluida la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte (Madrid) y toda la red de oficinas.

Los grandes edificios de la Ciudad Financiera fueron vendidos por 1.900 millones (y un beneficio de 600) al grupo británico Propinvest. Las sedes de oficinas y sucursales se vendieron a inversores particulares a los que el Santander garantizaba el pago del alquiler durante, por lo menos 20 años. Todos los demás bancos imitaron al Santander y vendieron edificios y sucursales a inversores institucionales o particulares. Durante 2008 el Santander obtuvo 4.500 millones por la venta de menos de 5.000 activos, mientras que la operación ahora planteada afecta a 29.000

En toda su vida profesional, Botín ha preferido tener un panorama claro aunque sea costa de reconocer pérdidas –y sin duda esta operación las provocará– que aguantar un balance con “gatos en la barriga” que siempre dificultan la gestión ordinaria. Para el comprador, la operación supone adquirir activos inmobiliarios a muy buen precio y situarse en cabeza de pista para aprovechar cualquier repunte en los precios.


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No quiero ser exagerado pero como los demás le sigan el ejemplo, esto es un bombazo, nos quedamos sin stock en 2 telediarios. Lo más importante no es eso, sino que el banco coja liquidez, para dar nuevos créditos.

Las próximas ventas de las inmos...

lunes, 18 de julio de 2011

Entorno Quabit 18/07/2011

Encuentros en la tercera fase de refinanciación... a ladrillazo limpio

las grandes empresas promotoras se reúnen todos los lunes al sol, cada quince días, para unir fuerzas y buscar medidas de presión contra las entidades de crédito

Un grito de guerra o, si se prefiere, un quejido de desahogo se ha empezado a escuchar en los mentideros del sector inmobiliario, especialmente dentro del entorno de esas compañías que antes se definían por su excelencia y ahora se muestran desheredadas de la tierra y esclavas de la gran banca: «Vámonos juntos a Plaza de Castilla y ya veréis que pronto se acaba todo esto» alardeaba en tono desafiante Félix Abánades, presidente de Quabit, antigua Astroc, en uno de esos almuerzos de viejas glorias que, a pesar de los pesares, siguen celebrando cada quince días los últimos emperadores del ladrillo.
Las reuniones del antiguo G-14 se han convertido en una terapia de grupo orientada con la intención de aliviar los dolores crónicos de espalda que sufren sus integrantes después de sentarse y levantarse a renegociar una y otra vez sus multimillonarias deudas financieras. De momento nadie ha dado con el analgésico oportuno y algunos están pensando acudir a otras medidas quirúrgicas, con o sin anestesia, que hagan ver a los bancos lo mucho que curte el sufrimiento de tantos lunes al sol.
Los Rafael SantamaríaCarlos CutillasXabier Solano y demás componentes de la lista que preside el ex secretario de Estado de Economía, Pedro Pérez, se juntan por lo menos un par de veces al mes y siempre a principios de semana con la confianza de que alguna vez Emilio Ontiveros les alumbre un poco de luz a partir de los estudios de situación y prospectiva que la consultora AFI viene realizando sobre el mercado inmobiliario. La calidad y rigor de los documentos justifican de sobra la cuota mensual de 2.000 euros que apoquinan cada uno de los socios pero tampoco han contribuido mucho a encender siquiera una pequeña chispa de esperanza porque las empresas están que lo tiran y ni así hay forma de colocar un piso.
La insistencia del ministro José Blanco en presentarse como el salvador justiciero del sector no se conjuga con las estadísticas que ofrece su departamento porque los últimos datos del Gobierno demuestran a las claras que el desplome inmobiliario no ha terminado aún, ni mucho menos, en España. A lo largo del pasado año sólo se han vendido 500 casas nuevas, una cifra ridícula si se tiene en cuenta que los precios han caído un 20% desde 2007, cuando se empezaron a ver las orejas al lobo de la crisis.
El túnel e stá tan oscuro o más que hace cuatro años y las grandes promotoras tienen que pasar otra vez por boxes para repostar nueva financiación si quieren seguir vivas en su diabólica travesía por el desierto. Es la enésima parada de una carrera desarrollada en sucesivas etapas que ocultan profundos barrancos bajo la apariencia de falsos espejismos. Los primeros y más onerosos avituallamientos tuvieron lugar durante el periodo 2007-08 pero poco después hubo que volver a llamar a la puerta de los bancos en busca de fondos frescos para el bienio 2009-10. Lo mismo da que da lo mismo porque donde no hay harina todo es mohína y las empresas empiezan a sentirse como atrapadas en un alambre de espino que cuanto más te mueves más te desgarra.
Los encuentros en la tercera fase de refinanciación se están produciendo ahora en algunas de las más ilustres marcas del sector, como son Reyal, Quabit, Hercesa o Restaura, sin contar los casos de Metrovacesa o Colonial que sobreviven desde hace un tiempo bajo control accionarial de sus antiguos bancos acreedores. Pero los más susceptibles empiezan a preguntarse si no será mejor una vez colorado que ciento amarillo recordando la experiencia de Fernando Martín con el procedimiento concursal de Fadesa. El empresario vallisoletano se ha convertido en el hombre a seguir, toda una referencia en el sector después de haber superado la más importante suspensión de pagos de la historia corporativa de España.
La batalla de Martinsa con las entidades financieras y la consecución de un convenio mucho más favorable para los intereses de la empresa ha enardecido los ánimos de otros colegas que se muestran cada vez más resentidos de tanto doblar el espinazo. En el mercado inmobiliario están hartos ya de estar hartos y consideran que la única forma de jugar fuerte la partida es pasando por los tribunales. La medida que se discute apunta a una demanda por abuso de posición dominante contra las entidades de crédito más reputadas del país, que sólo dan hipotecas para sacar a la venta los activos inmobiliarios que acumulan en sus propios balances. Bancos y cajas tienen embalsados más de 75.000 millones de euros en ladrillos y no dan un crédito a nadie que venga con una oferta de la competencia. Si el mercado no arranca pronto las promotoras están condenadas al fracaso porque sus prestamistas son precisamente sus más directos rivales. Como diría Alfredo P. Rubalcaba, en este país a la banca siempre se le ayuda y siempre gana.

miércoles, 6 de julio de 2011

Entorno Quabit 06/07/2011

Eliminación impuesto exclusivo del sector
Actualmente, una compañía o inversor que quiera adquirir más del 50% del capital de una inmobiliaria debe pagar el 7% del valor de los activos de dicha compañía, tal y como recoge el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. Una norma que desde el sector califican de “discriminatoria” porque este tributo no se aplica en operaciones corporativas entre empresas de otros sectores. Así lo explicó el presidente de Quabit, Félix Ábanades, en la última junta de accionistas de la compañía. Ábanades advirtió que las transacciones empresariales con este impuesto son “imposibles” porque hacen inviables las fusiones entre las compañías de sector, lo que a su vez reduce las ya escasas expectativas de mejora que presenta el negocio inmobiliario.